viernes, octubre 30, 2026
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Una mujer empezó a “ver muertos” y disparó contra ellos:  la sorprendente causa

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Una mujer de 65 años llegó a una guardia diciendo que veía personas muertas y que las alucinaciones habían sido tan reales que incluso había disparado contra ellas. Como no tenía antecedentes de problemas psiquiátricos y estaba tranquila y orientada al llegar al hospital, los médicos buscaron primero una causa física.

Los análisis encontraron una intoxicación por salicilatos, sustancias a las que pertenece la aspirina, y al revisar qué medicamentos tomaba descubrieron que llevaba varias semanas tomando más de 15 comprimidos de 500 miligramos por día, es decir, hasta 7,5 gramos diarios.

Además de las alucinaciones, tenía zumbidos en los oídos, un síntoma conocido de la intoxicación por aspirina. Recibió tratamiento para eliminar el medicamento del organismo y, en las siguientes 48 horas, desaparecieron las alucinaciones y mejoraron los zumbidos.

El caso deja una enseñanza importante: un cambio repentino de conducta, confusión o alucinaciones no siempre significa un problema psiquiátrico; también puede ser una reacción o intoxicación por medicamentos, especialmente cuando una persona está tomando dosis altas durante varios días. Por eso, ante un síntoma nuevo y extraño, es fundamental revisar qué medicamentos y qué cantidades está tomando la persona, sin suspender ni modificar tratamientos por cuenta propia.

Otros medicamentos no psicotrópicos que causan alucinaciones

Cuando se administran en dosis incorrectas, interactúan mal con otros fármacos o si el paciente tiene fallas en los riñones o el hígado, estos medicamentos pueden intoxicar el cerebro:

• Antibióticos y Antituberculosos: Fármacos como la isoniazida, la claritromicina o ciertas cefalosporinas pueden inhibir neurotransmisores reguladores (como el GABA) o acumularse en el sistema nervioso, provocando brotes psicóticos agudos conocidos médicamente como «psicosis por antibióticos».

• Corticoides (Prednisona, Dexametasona): Medicamentos antiinflamatorios potentes que imitan al cortisol. En dosis altas o tratamientos largos, alteran los receptores de dopamina y serotonina en el cerebro, pudiendo gatillar la llamada psicosis esteroidea, caracterizada por alucinaciones y delirios de persecución.

• Medicamentos para el Parkinson (Levodopa): Aunque actúan sobre el sistema nervioso, su fin original es motor (suplir la falta de dopamina). Un exceso de dopamina en las vías visuales y cognitivas provoca alucinaciones visuales muy vívidas (frecuentemente de personas o animales). •            Protectores gástricos (Cimetidina): En adultos mayores o personas con insuficiencia renal, este bloqueador de receptores de histamina puede cruzar con facilidad al cerebro, provocando cuadros de confusión mental profunda y alucinaciones.