Un informe de la Revista de Investigación del Sueño (Journal of Sleep Research) explica que una almohada vieja puede perder su firmeza y provocar tensión en el cuello y la espalda, afectando el descanso.
Para comprobar si aún brinda soporte, se sugiere doblarla por la mitad uniendo los extremos cortos: si permanece doblada y no vuelve a su forma original, ya no sostiene correctamente la cabeza y debe reemplazarse. Esta prueba es novedosa por su simpleza, permite detectar a tiempo la pérdida de soporte y evitar dolores posturales.
Los expertos recomiendan cambiar la almohada cada 2 años y dormir de lado o boca arriba para mantener alineada la columna y mejorar la calidad del sueño.
Además, para dormir mejor, se sugiere apagar pantallas antes de acostarse, usar luz cálida o roja que favorece la relajación, colocar una almohada entre las piernas para alinear la pelvis, tomar un baño caliente antes de dormir para calmar el sistema nervioso y evitar dormir boca abajo, ya que fuerza el cuello y la zona lumbar.
Buenos hábitos de sueño para una buena salud
*Siga un horario de sueño. Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana.
*Haga ejercicio todos los días, pero no cerca de la hora de dormir.
*Salga al exterior. Trate de obtener luz solar natural durante al menos 30 minutos todos los días.
*Evite la nicotina y la cafeína. Ambos son estimulantes que lo mantienen despierto. La cafeína puede tardar de seis a ocho horas en desaparecer por completo.
*No tome siestas después de media tarde.
*Evite el alcohol y las comidas abundantes antes de acostarse. Ambos pueden impedir un sueño reparador y profundo.
*Limite los dispositivos electrónicos antes de acostarse. Intente leer un libro, escuchar música relajante, meditar u otra actividad relajante.
*Cree un buen ambiente para dormir. Mantenga una temperatura fresca si es posible. Deshágase de las distracciones de luz y sonido. Oscurezca el ambiente. Silencie su celular.
*No se quede en la cama despierto. Si no puede conciliar el sueño después de 20 minutos, levántese y realice una actividad relajante hasta que vuelva a sentir sueño.
*Consulte a su médico si nada de lo que intenta hacer para dormir le ayuda, ya que puede determinar si necesita más pruebas y también ayudarle a aprender nuevas formas de manejar el estrés.






