martes, julio 28, 2026
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Neumonía: diagnóstico y tratamiento

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En ocasiones, la neumonía puede ser difícil de diagnosticar porque puede causar algunos síntomas parecidos al resfriado o la gripe. Cuáles son las diferencias y en qué consiste el tratamiento


En Argentina, la neumonía es una de las principales preocupaciones de salud pública. Se estima que más de 150 mil adultos se enferman anualmente. Es la sexta causa de muerte en general y la quinta en personas mayores de 60 años.

Esta enfermedad respiratoria que inflama los pulmones y los llena de líquido se clasifica según los tipos de microorganismos que la causan y el lugar donde se contrajo la infección.

  • NEUMONÍA ADQUIRIDA EN LA COMUNIDAD. Es el tipo más común. Puede ser causada por bacterias (Streptococcus pneumoniae) que afectan una parte (lóbulo) del pulmón, organismos similares a las bacterias (Mycoplasma pneumoniae) que producen síntomas leves, hongos -común en personas con problemas de salud crónicos o defensas débiles- y virus -causa más común de neumonía en menores de 5 años-.
  • NEUMONÍA ADQUIRIDA EN EL HOSPITAL. Puede ser grave. La bacteria que la causa suele ser más resistente a los antibióticos y las personas que la contraen ya están enfermas. Las personas que utilizan respiradores en las unidades de cuidados intensivos corren un mayor riesgo de tener este tipo de neumonía.
  • NEUMONÍA ADQUIRIDA EN LA ATENCIÓN MÉDICA. Infección bacteriana que se produce en personas que viven en centros de atención o que reciben atención ambulatoria o diálisis renal. Al igual que la neumonía adquirida en el hospital, las bacterias pueden ser más resistentes a los antibióticos.
  • NEUMONÍA POR ASPIRACIÓN. Se produce cuando se inhalan alimentos, bebidas, vómitos o saliva que penetran en los pulmones. La aspiración es más probable si algo perturba el reflejo nauseoso normal, como una lesión cerebral, un problema de deglución o el uso excesivo de alcohol o drogas.

PARA SABER MÁS → Neumonía: qué es y cómo cuidar tu salud pulmonar

OPCIONES DE TRATAMIENTO

Dado que en ocasiones presenta síntomas similares a la gripe o el resfrío común, puede llevar tiempo darte cuenta tenés una afección más grave.

Para diagnosticarla, el médico…

  • Analiza la historia clínica, incluyendo preguntas sobre los síntomas.
  • Realiza un examen físico, escucha los pulmones con un estetoscopio.
  • Puede solicitar varias pruebas: radiografía de tórax, exámenes de sangre para ver si el sistema inmunitario está combatiendo activamente una infección, cultivos para determinar si existe una infección bacteriana que se ha diseminado al torrente sanguíneo.

Otras pruebas incluyen:

  • Búsqueda de bacterias en una muestra de su esputo (saliva) o flema (mucosidad que se expulsa de los pulmones al toser).
  • Tomografía del tórax para ver qué porción de los pulmones está afectada y detectar posibles complicaciones como acumulación de líquido en los pulmones.
  • Prueba de nivel de oxígeno en sangre.
  • Broncoscopia para observar el interior de las vías respiratorias de los pulmones.

OPCIONES DE TRATAMIENTO

El tratamiento para la neumonía depende del tipo de neumonía, qué germen la causa y qué tan grave es.

PARA SABER MÁS → Neumonía (Biblioteca Nacional de Medicina, USA)

Los antibióticos tratan la neumonía bacteriana y algunos tipos de neumonía por neumococo. Sin embargo, no funcionan para la neumonía viral; por lo que el médico recurre a medicamentos antivirales para esta variedad de neumonía.

Los medicamentos antimicóticos tratan la neumonía fúngica (hongos).

Según la gravedad de los síntomas, en algunos casos se requiere hospitalización, en especial si la persona está en riesgo de complicaciones.

Aunque algunas personas se sienten mejor en una semana, recuperarse de una neumonía puede tomar tiempo (en ocasiones un mes o más).

Recordá que las vacunas pueden ayudar a prevenir la neumonía por neumococo o el virus de la gripe. Lavarse las manos frecuentemente, no fumar y tener un estilo de vida saludable también son importantes recursos de prevención. dificultad para respirar, porque detectarla a tiempo cambia la evolución y evita complicaciones.