Celiaquía: síntomas, causas y tratamiento

8196

Esta intolerancia crónica y definitiva a ciertas proteínas presentes en cuatro cereales no tiene cura ni medicación, aunque puede controlarse a través de estrictas pautas de alimentación. Cuáles son las medidas más efectivas para evitar los síntomas y disfrutar de una vida plena


El rmino «celíaco» deriva del griego koiliakós, que significa ‘intestinal’. Fue introducido en el vocabulario científico en el siglo 19 a partir de una traducción de la obra del médico Areteo de Capadocia considerada la primera descripción de la enfermedad.

Aunque popularmente se la conoce como intolerancia al gluten, la celiaquía es la intolerancia crónica y definitiva a una proteína llamada prolamina presente en cuatro cereales que resultan tóxicos para la persona con la enfermedad: trigo, avena, cebada y centeno, de donde deriva la sigla “SIN TACC” (utilizando las iniciales de estos alimentos) para hacer referencia a los alimentos que pueden consumir sin riesgos.

Cada 5 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Celiaquía, enfermedad que tienen 1 de cada 167 adultos en Argentina.

QUÉ PRODUCE LA ENFERMEDAD

En condiciones normales los alimentos son digeridos para degradarse en componentes más pequeños que luego son absorbidos a través del intestino delgado. Esto es posible gracias a la presencia de vellosidades, raíces microscópicas que recubren el interior del intestino y cuya longitud es fundamental para el proceso de absorción.

Cuando la vellosidad se acorta, la absorción se reduce y la digestión y la nutrición quedan comprometidas. Esto es lo que sucede en las personas con celiaquía: a raíz de esta enfermedad autoinmune, sus propias defensas reaccionan contra las prolaminas produciendo daño y atrofiando las vellosidades intestinales que sirven para absorber nutrientes.

SÍNTOMAS

La celiaquía se manifiesta desde la infancia, aunque también puede presentarse en etapas posteriores. Como puede ser hereditaria, los antecedentes familiares son importantes.

Las señales más frecuentes son:

  • Palidez.
  • Falta de apetito.
  • Distensión abdominal.
  • Pérdida de peso.
  • Deposiciones abundantes o diarrea prolongada.
  • Vómitos después de las comidas.
  • Hinchazón de las piernas.
  • Dolor en los huesos o calambres.
  • Apatía e irritabilidad.

En los niños, además, es la responsable de…

  • Detención del crecimiento.
  • Falta de concentración.

Y en las mujeres puede favorecer…

  • Alteración en el ciclo menstrual.
  • Osteoporosis precoz.
  • Abortos espontáneos

GRUPOS DE RIESGO

Además de los familiares directos de personas que tienen celiaquía, poseen un riesgo aumentado quienes presentan:

  • Problemas gastrointestinales frecuentes o intestino irritable.
  • Anemia crónica.
  • Epilepsia.
  • Síndrome de Down.
  • Osteoporosis precoz o fracturas óseas por traumatismos leves.

Si vos o algún familiar tuyo presentan alguno de los síntomas o pertenece a los grupos de riesgo, consultá con tu médico. Aunque los análisis de sangre pueden diagnosticar la enfermedad, es posible que deban examinar una pequeña muestra de tejido del intestino delgado a través de una biopsia.

QUÉ HACER

La única manera de asegurar una buena calidad de vida es mantener de por vida una dieta libre de prolaminas.

Algunos productos llevan en su etiqueta el dibujo de una espiga de trigo cruzada con una línea o exhiben la leyenda «sin TACC». Sin embargo, no siempre resultan aptos. Por eso es importante, además:

  • Leer atentamente las etiquetas de los productos para chequear los ingredientes y corroborar si son aptos o no para una persona con celiaquía.
  • Comer preparaciones caseras para evitar la contaminación cruzada de los alimentos con y sin prolaminas.
  • Guiarse por la siguiente información:
  • A la hora de cocinar…
    • Freír los alimentos en aceite de primer uso.
    • No utilizar la tostadora que se usa para tostar pan común.
    • Separar bien los alimentos al guardar envases abiertos en la alacena o alimentos sueltos en la heladera.
    • No usar utensilios, tablas, batería de cocina ni otros elementos que hayan estado en contacto con alimentos que resultan tóxicos para la persona con celiaquía.
  • Si el afectado es un niño, es fundamental informar de su situación a los docentes y a todas las personas que esn en contacto con el niño para que ayuden a cumplir estrictamente con su dieta.
  • Adherirse a asociaciones para personas con celiaquía, pedir asesoramiento o ingresar a sus páginas web donde existen foros para intercambiar información, recetas de cocina, listados actualizados de alimentos y experiencias de vida. Entre ellas se encuentra la App Oficial de la Asociación Celíaca Argentina.

VER TAMBIÉN → 5 recetas saladas y dulces sin TACC y con pocas calorías para disfrutar en familia

Más información: