sábado, junio 27, 2026
Inicio Mundo Cormillot Claves para cuidar del frío a tu fiel compañero

Claves para cuidar del frío a tu fiel compañero

4035

A pesar de que toleran muy bien las bajas temperaturas, el frío también afecta a nuestros mejores amigos cuando salen al exterior. Te contamos cómo cuidarlos mejor en otoño e invierno


Cuando bajan las temperaturas solemos preocuparnos por nuestro bienestar: sacamos los abrigos, encendemos la calefacción y buscamos comidas más reconfortantes. De la misma manera, nuestros perros sienten el impacto del frío y necesitan algunos cuidados especiales durante esta época del año.

Aunque muchas razas cuentan con mecanismos naturales para protegerse de las bajas temperaturas, la vida en departamentos o casas calefaccionadas hace que estén más expuestos a los cambios bruscos de ambiente. Además, los cachorros, los perros mayores, las razas pequeñas y aquellos que padecen alguna enfermedad suelen ser especialmente vulnerables a las bajas temperaturas.

Con algunas medidas simples podés ayudarlos a atravesar el frío de manera más cómoda, segura y saludable.

BIEN PROTEGIDO

Si tu perro vive bajo techo y es de pelo corto, los días de frío conviene resguardarlo de los cambios de temperatura abrigándolo al salir y quitándole el abrigo al volver a la vivienda.

Existen numerosos chalecos, mantas, capas y buzos de todas las medidas. También podés aprovechar alguna prenda familiar para hacerle un abrigo.

PUEDE SER ÚTIL → ABRIGOS PARA MASCOTAS

Además, en los días más fríos programá los paseos en los horarios de más temperatura, evitando las primeras horas de la mañana y la noche.

Lo importante es estar atentos sobre todo con los cachorros, los animales añosos o enfermos y las razas pequeñas. Al ser más sensibles a las bajas temperaturas pueden sufrir desnutrición e hipotermia especialmente durante el invierno.

BIEN ALIMENTADO

Si tu perro vive afuera o pasa mucho tiempo en el exterior de la vivienda durante el día, los veterinarios recomiendan aumentar la cantidad de comida para compensar el mayor gasto de energía que el organismo realiza para mantener el calor corporal.

En estos casos es necesario estar atentos a que la dieta esté balanceada y que el cambio alimentario no le genere problemas de sobrepeso. Por eso es importante consultar con el veterinario antes de modificar las cantidades habituales.

BAÑO CALENTITO

Durante la temporada de otoño e invierno conviene evitar bañar a los perros a la intemperie o con agua fría.

Lo mejor es bañarlos con agua tibia y en el mismo espacio donde vamos a secarlos primero con toalla y luego con secador de cabello, en especial si es un perro de pelo largo.

Después del paseo, si el perro se mojó por lluvia o humedad, es importante secarlo bien, especialmente en la zona de las patas, el abdomen y las orejas.

PUEDE SER ÚTIL → PILOTOS PARA PROTEGERLOS DE LA LLUVIA

DESCANSO ACOGEDOR

Si tu perro duerme adentro de la casa y se mueve libremente, seguramente querrá estar cerca de una estufa y no es conveniente.

Al igual que sucede con las personas, el choque de temperaturas al salir del ambiente calefaccionado al exterior puede perjudicarlo.

Lo mejor es usar una manta o colchón para alejarlos de la humedad y el frío del suelo, pero mantenerlos lejos de cualquier fuente de calor.

También es recomendable revisar que su lugar de descanso esté alejado de corrientes de aire y protegido de la humedad.

PUEDE SER ÚTIL → COLCHONES PARA MASCOTAS

HIDRATACIÓN TODO EL AÑO

Aunque el calor suele asociarse más con la necesidad de beber agua, durante el invierno las mascotas también pueden deshidratarse. Por eso, es importante asegurarse de que siempre tengan disponible agua fresca y limpia.

CUIDADO DE LAS PATAS

El frío, la humedad y las superficies muy heladas pueden irritar las almohadillas plantares. Después de los paseos conviene revisar las patas y secarlas bien para evitar molestias o pequeñas lesiones.

ESTAR ATENTOS A LAS SEÑALES DE ALERTA

Si tu mascota tiembla de manera persistente, se muestra excesivamente quieta, presenta somnolencia inusual o parece desorientada, conviene consultar rápidamente al veterinario. Estos pueden ser signos de que el frío la está afectando más de lo esperado.

El invierno no tiene por qué convertirse en una época difícil para nuestras mascotas. Con abrigo cuando sea necesario, una alimentación adecuada, un lugar confortable para descansar y controles veterinarios al día, los perros pueden seguir disfrutando de los paseos y de su rutina habitual durante toda la temporada.

Como ocurre con las personas, la mejor protección es la prevención. Estar atentos a sus necesidades y adaptar algunos hábitos cotidianos puede marcar una gran diferencia para que atraviesen los meses más fríos con salud, comodidad y bienestar.