De la retina al plato: los alimentos que ayudan a proteger la visión

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La alimentación cumple un rol clave en la salud ocular. Una dieta rica en antioxidantes, grasas saludables y micronutrientes específicos puede ayudar a proteger la retina, reducir el riesgo de cataratas, degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y aliviar síntomas como el ojo seco, según evidencia científica.


Cuidar la vista no depende solo de controles oftalmológicos: lo que comemos también influye en cómo vemos. Estudios publicados en revistas médicas internacionales muestran que una alimentación equilibrada contribuye a preservar la salud ocular y a reducir el impacto del estrés oxidativo, un proceso por el cual las células se dañan con el paso del tiempo y la exposición ambiental.

Una dieta basada en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, pescado al menos dos veces por semana y aceites vegetales aporta nutrientes esenciales para la retina y el cristalino, la lente natural del ojo. Entre los más relevantes se destacan los omega 3, las vitaminas C y E, el zinc, y los carotenoides luteína y zeaxantina, que actúan como filtros naturales frente a la luz ultravioleta y ayudan a sostener la función visual.

La evidencia vincula estos nutrientes con un menor riesgo de degeneración macular asociada a la edad, una de las principales causas de pérdida visual en adultos mayores, así como con la prevención de cataratas y la mejora de la superficie ocular en casos de sequedad.

Si bien existen suplementos específicos para la salud visual, los especialistas coinciden en que no reemplazan una alimentación diaria adecuada. Su uso solo debe indicarse bajo supervisión profesional, ya que el consumo sin control puede generar efectos adversos y no siempre aporta beneficios adicionales.

Fuentes:
Infosalus; Journal of the American Medical Association (JAMA); European Glaucoma Association (EGA).