Sodio: 10 claves para evitar su exceso y cuidar tu salud

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Conocé las importantes funciones de este mineral y las medidas más prácticas para realizar un consumo saludable y prevenir las enfermedades que ocasiona su exceso


El sodio es un mineral presente de manera natural en la mayoría de los alimentos. Fuera de ellos, su forma más común es el cloruro de sodio, que corresponde a la sal de cocina. Además, se agrega a diversos productos y algunas de sus formas son glutamato monosódico, nitrito de sodio, bicarbonato de sodio (polvo para hornear) y benzoato de sodio.

A pesar de su mala fama, cumple con importantes funciones orgánicas; entre ellas:

  • Participa en el equilibrio de líquidos en el cuerpo.
  • Regula la presión arterial.
  • Interviene en la actividad del sistema nervioso, la contracción y la relajación muscular (incluido el corazón).
  • Colabora en la asimilación de los hidratos de carbono y las proteínas.

Sin embargo, para realizar todas estas tareas nuestro organismo solo lo necesita en una pequeña cantidad. De hecho es suficiente con el sodio que está naturalmente presente en los alimentos.

CONSECUENCIAS DEL EXCESO

Ingerir demasiado sodio se asocia con:

  • Edemas (retención de líquidos).
  • Aumento de la presión arterial en personas con tendencia a la hipertensión.
  • Aumento del problemas cardio, cerebrovasculares y renales.
  • Predisposición al desarrollo de osteoporosis.

Es tan notable el impacto que se calcula que la disminución en la ingesta diaria de sal en la población argentina evitaría cerca de 6.000 muertes por enfermedad cardiovascular y ataques cerebrales y aproximadamente 60.000 eventos vasculares cada año.

Debido al impacto a nivel mundial de este hábito cultural, desde 2005 se organiza la Semana de Concientización del Consumo de Sal (tercera semana de marzo), una campaña realizada por un grupo de expertos con sede en el Reino Unido cuya misión es implementar programas y brindar información, recursos y asesoramiento para lograr su reducción gradual.

En Argentina, el programa Menos sal, más vida llevado adelante por el Ministerio de Salud, persigue el mismo objetivo y compromete a los sectores de la industria alimentaria a reducir el contenido de sodio en los alimentos.

“El consumo excesivo de sal es el principal factor de riesgo de hipertensión en la población. La hipertensión constituye la principal causa de muerte prematura y la segunda de discapacidad por enfermedades no transmisibles como el infarto, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades renales” Fundación Interamericana del Corazón, Argentina.

CUÁNTO ES “MUCHO”

Nuestro cuerpo necesita ¼ de cdita. tamaño café de sal (1,25 g de sal = 0,5 g de sodio) para cumplir con las funciones corporales, aunque una ingesta de sal de hasta 5 g por día se considera aceptable. Sin embargo, se suele ingerir prácticamente el doble, y además del agregado de sal a las comidas, 65% a 70% aproximadamente del sodio consumido proviene de alimentos procesados o industrializados.

10 CLAVES PARA REDUCIR EL CONSUMO

  1. Elegí frutas y hortalizas como colación en vez de productos de copetín y galletitas saladas.
  2. Leé las etiquetas y preferí alimentos que indiquen “reducido en sodio”, “bajo en sodio” o “sin sodio agregado”. Los productos contienen sodio cuando en la etiqueta dice ciclamato de sodio, glutamato de sodio, bicarbonato de sodio, citrato de sodio, sacarina sódica, etc.
  3. Reemplazá los alimentos enlatados por naturales: tomates frescos en lugar de enlatados o salsas ya preparadas, o choclo fresco en vez de enlatado, por ejemplo.
  4. Limitá el consumo de alimentos procesados: chorizo y otros embutidos, fiambres, sopas en polvo, pickles, aceitunas.
  5. Usá hierbas y especias en vez de sal: pimienta, comino, menta o cilantro son algunas de las posibilidades para saborizar.
  6. Recordá que las sales de ajo y cebolla también contienen sodio. Podés usar ajo y cebolla en polvo.
  7. Reducí el uso de caldos en cubo, salsa de soja y salsa de tomate.
  8. No lleves el salero a la mesa.
  9. Evitá poner sal sin haber probado antes la comida.
  10. Reducí el consumo de aderezos (kétchup, por ejemplo).

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