La muerte de la periodista de 33 años Leticia Lembi en un acantilado de la costa bonaerense expone una vez más los riesgos reales de las “selfies extremas”. En la zona de Barranca de los Lobos —cerca de Mar del Plata—, la combinación de erosión, estructuras deterioradas y la búsqueda de la foto perfecta volvió a generar una tragedia. Más allá del dolor puntual, el episodio revela una problemática global que exige prevención, conciencia y regulación.
Descripción del hecho
- Leticia Lembi, de 33 años y oriunda de Tres Arroyos, se encontraba en Mar del Plata en el marco de una actividad de su agencia de marketing. LA NACION+20221+2
- El 26 de noviembre de 2025, mientras intentaba sacarse una selfie en una escalera o plataforma sobre un acantilado en Barranca de los Lobos (kilómetro 535 de la ruta 11), cayó desde una altura estimada en 25 metros, impactando contra las rocas. diarioelatlantico.com.ar+3LCR Diario Digital+3El Litoral+3
- En Barranca de los Lobos, la escalera de acceso a la playa se encuentra en evidente mal estado, con signos de deterioro producto del paso del tiempo y de la erosión —un riesgo alertado por vecinos y visitantes. eltrecetv+3LA NACION+3LA NACION+3
- A pesar del rápido accionar de bomberos, SAME y personal de rescate, Lembi falleció en el acto. La causa fue caratulada como “muerte accidental”. People.com+1
Un fenómeno global en auge: los peligros mortales de las selfies
Aunque este caso conmueve localmente, forma parte de un fenómeno que ya cobró vidas en distintas partes del mundo.
- Un estudio reciente del Journal of Medical Internet Research identificó que entre 2008 y 2021 hubo 379 muertes vinculadas a “accidentes por selfies” — en 292 episodios distintos. JMIR+1
- En ese análisis, la caída desde alturas fue la causa más frecuente (alrededor del 50 %), seguida por accidentes de transporte (29 %) y ahogamientos (14 %). JMIR+1
- Las víctimas suelen ser jóvenes: la edad media fue de 24,4 años. JMIR+1
- Geográficamente, los países con más incidentes reportados en ese periodo fueron India (≈ 26 %), Estados Unidos (≈ 10 %) y Rusia (≈ 9 %). JMIR+1
- Según medios internacionales especializados en seguridad en viajes, la “búsqueda de validación social”, la necesidad de destacar en redes y la ilusión de invulnerabilidad al estar en lugares espectaculares incrementan la propensión a riesgos fatales. elDiario.es+1
¿Por qué Barranca de los Lobos representa un riesgo concreto?
- Los acantilados costeros tienen una geografía inestable: la erosión marina y la fuerza de las olas constantemente socavan la base de los acantilados, reduciendo la playa y dejando estructuras antiguas sin sostenimiento real. LA NACION+1
- En el caso de Barranca de los Lobos, las escaleras y plataformas de hormigón —construidas hace décadas— hoy se hallan deterioradas: muchas han desaparecido o están seriamente comprometidas. LA NACION+2diarioelatlantico.com.ar+2
- Aun así, el lugar continúa siendo difundido en redes y recomendaciones turísticas como un “mirador” con vista al mar, lo que lo vuelve atractivo para quienes buscan fotos estéticas, muchas veces sin advertir el riesgo. LA NACION+2eltrecetv+2

Más allá de la imprudencia individual: una cuestión de salud pública
Este accidente —y otros similares— no deberían verse como meras “anécdotas trágicas”, sino como un problema estructural:
- Por un lado, existe una falta de señalización clara y medidas de seguridad en sitios de riesgo: carteles, barreras, alertas de mantenimiento podrían reducir considerablemente este tipo de tragedias.
- Por otro, la presión de las redes sociales —que premia lo impactante y lo visualmente atractivo— promueve conductas peligrosas en contextos inestables. Muchos no perciben el peligro real hasta que es demasiado tarde.
- El estudio citado señala que una proporción considerable (≈ 37 %) de las víctimas eran turistas: personas que no conocen bien el lugar y que confían en fotos ajenas, sin medir la inseguridad geográfica. JMIR+1
Claves para prevenir: lo que convendría hacer — y comunicar
- Señalización clara y visible en zonas de acantilados, con advertencias sobre el estado real del terreno y la peligrosidad.
- Mantenimiento regular de escaleras, pasarelas y accesos: cuando estructuras antiguas (hormigón, madera) están deterioradas, representan trampas que las personas no —o no quieren— ver.
- Campañas de concientización digital: difundir con datos la realidad de los accidentes por selfies, explicar los riesgos, y promover la responsabilidad individual.
- Educación sobre “turismo responsable”: evitar difundir lugares peligrosos como “spots” fotográficos sin condiciones de seguridad.
La necesidad de cambiar la mirada
La muerte de Leticia Lembi no puede quedar como una estadística más. Su historia —la de una joven profesional que soñaba, trabajaba y viajaba— debe servir como alerta. Vivimos una época en la que el deseo de compartir experiencias, inmortalizarlas en imágenes y ganar visibilidad convive con la fragilidad de entornos naturales moldeados por la erosión y el paso del tiempo.
Para que tragedias como esta no se repitan, hacen falta reglas claras, prevención estructural y una reflexión colectiva sobre los límites de la búsqueda fotográfica.






