Los Trastornos del Espectro Autista (TEA) son un conjunto de afecciones que dificultan la capacidad del cerebro para desarrollar habilidades sociales y de comunicación. Compartimos información importante en el Día Mundial de Concientización sobre el Autismo
Los Trastornos del Espectro Autista (TEA) afectan la habilidad para interactuar y comunicarse socialmente.
Se trata de afecciones del neurodesarrollo que se presentan con alteraciones en la comunicación y en las interacciones sociales junto a otras características, como comportamientos repetitivos, restringidos y estereotipados.
La causa exacta de los TEA se desconoce; aunque es probable que exista una serie de factores que favorezcan su desarrollo como la presencia de ciertos genes ya que el TEA se da en algunas familias.
Además, ciertos medicamentos (como los antidepresivos, por ejemplo) tomados durante el embarazo también pueden aumentar el riesgo de que los niños y niñas desarrollen TEA.
El incremento de personas incluidas en el espectro autista puede deberse a un mejor diagnóstico y mejores definiciones. De hecho, en la actualidad incluye síndromes que solían considerarse por separado:
- Trastorno autista
- Síndrome de Asperger
- Trastorno desintegrativo infantil
- Trastorno generalizado del desarrollo
En Argentina, 1 de cada 44 niños y niñas se encuentra dentro del Trastorno del Espectro Autista.
SEÑALES
La mayoría de los padres de niños con TEA sospechan que algo no está bien cuando sus hijos tienen alrededor de 18 meses y presentan problemas con:
- Juegos actuados
- Interacciones sociales
- Comunicación verbal y no verbal
Algunos parecen tener un desarrollo habitual hasta que cumplen 1 o 2 años de edad. Luego pierden repentinamente las habilidades del lenguaje o las habilidades sociales que ya habían adquirido.
Las señales pueden variar de moderadas a graves. Una persona con autismo puede:
- Tener alta sensibilidad en la vista, el oído, el tacto, el olfato o el gusto. Por ejemplo, puede negarse a vestir ropa «que da picazón» y molestarse si se lo obliga a usarla.
- Disgustarse mucho cuando le cambian las rutinas.
- Repetir movimientos corporales una y otra vez.
- Estar inusualmente apegado a los objetos.
Los problemas de comunicación pueden incluir:
- Incapacidad de iniciar o mantener una conversación.
- Uso de gestos en vez de palabras.
- Lento desarrollo del lenguaje o ausencia de desarrollo.
- Desajuste en la dirección de la mirada (no observar objetos que otros están mirando).
- Dificultad para la autorreferencia. Por ejemplo, dice: “¿Quieres agua?”, cuando en realidad quiere decir: “Quiero agua”.
- Dificultad para señalar con la intención de mostrar objetos a otras personas.
- Repetición de palabras o memorización de pasajes.
Los problemas de interacción social pueden incluir:
- No hacer amigos.
- No participar en juegos interactivos.
- Ser retraído.
- No responder al contacto visual o a las sonrisas o evitar el contacto visual.
- Tratar a otros como objetos.
- Preferir estar solo, en lugar de estar con otros.
- No ser capaz de mostrar empatía.

PARA SABER MÁS → ¿EPIDEMIA DE AUTISMO? QUÉ DICE LA CIENCIA
Los problemas de respuesta a la información sensorial pueden incluir:
- No sobresaltarse ante los ruidos fuertes.
- Presentar sentidos de la visión, el oído, el tacto, el olfato o el gusto muy altos o muy bajos.
- Sentir dolor frente a ruidos normales (podría llevar las manos a los oídos).
- Evitar el contacto físico porque es muy estimulante o abrumador.
- Frotar superficies, llevar objetos a la boca o lamerlos.
- Tener una respuesta al dolor muy alta o muy baja.
Los problemas relacionados con el juego pueden incluir:
- No imitar las acciones de otras personas.
- Preferir el juego ritualista o solitario.
- Mostrar poco juego imaginativo o actuado.
Los problemas de comportamiento pueden incluir:
- Tener ataques de cólera intensos.
- Dedicarse a un solo tema o tarea, tener intereses muy restringidos.
- Presentar períodos de atención breve.
- Ser hiperactivo o demasiado pasivo.
- Ser agresivo con otras personas o autoagredirse.
- Mostrar gran necesidad porque las cosas se mantengan iguales.
- Repetir movimientos corporales.
DIAGNÓSTICO
En general las sospechas de TEA se confirman cuando el niño o la niña no alcanzan ninguno de estos hitos del desarrollo del lenguaje:
- Balbucear hacia los 12 meses.
- Hacer gestos (señalar, decir adiós con la mano) hacia los 12 meses.
- Decir palabras aisladas hacia los 16 meses.
- Decir frases espontáneas de dos palabras hacia los 24 meses (no solo la repetición de lo que oye).
- Perder cualquier habilidad social o del lenguaje a cualquier edad.
Existe un mayor predominio en varones sobre mujeres, en todos los estratos sociales y sin diferencias raciales.
Para el diagnóstico, además de los hitos del desarrollo, podría necesitarse un examen auditivo y una evaluación para TEA que incluye un examen físico y del sistema nervioso (neurológico) completo. También se pueden hacer exámenes para saber si hay un problema genético.
PARA SABER MÁS → AUTISMO: EL LARGO CAMINO DE SU DIAGNÓSTICO Y LOS DESAFÍOS DE SU TRATAMIENTO
Dado que no existe un examen definitivo para el TEA, el diagnóstico a menudo se basa en criterios del Manual Estadístico y Diagnóstico de Enfermedades Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM-V).
Los TEA abarcan un amplio espectro de síntomas, por lo que una observación breve y única no puede evaluar las verdaderas habilidades de un niño.

TRATAMIENTO
En este momento no existe cura para el TEA.
Los planes de abordaje pueden combinar:
- Análisis del comportamiento.
- Medicamentos, en caso de ser necesario.
- Terapia ocupacional.
- Fisioterapia.
- Terapia del lenguaje y del habla.
Con el tratamiento adecuado, muchas de las limitaciones de TEA se pueden mejorar y la mayoría de las personas son capaces de vivir plenamente con sus familias y en la comunidad.
ACERCA DEL DÍA MUNDIAL
Las personas con autismo pueden comportarse de manera diferente en situaciones cotidianas; pero no necesitan tu juicio, necesitan tu comprensión.
La campaña española propone que, en lugar de «sentenciar» que alguien es borde, pesado o maleducado, nos paremos a pensar que, detrás de un comportamiento que no nos encaja o que no se ajusta a nuestras expectativas, puede haber una persona con autismo que necesita nuestro apoyo y comprensión para hacer frente a una situación que le genera malestar o que, simplemente, no sabe gestionar.
FUENTE → BIBLIOTECA NACIONAL DE MEDICINA DE LOS ESTADOS UNIDOS
MÁS INFORMACIÓN → LEY SIMPLE: TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA, MINISTERIO DE SALUD DE LA NACIÓN
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