Por qué cuidar la audición hoy puede cambiar tu calidad de vida mañana

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La pérdida de audición avanza en silencio y puede empezar mucho antes de lo que creemos. Detectarla y prevenirla a tiempo no solo protege el oído: también cuida la comunicación, el aprendizaje y la salud mental a lo largo de la vida.


La audición es un sentido clave para vincularnos con el entorno, pero suele quedar relegado en los controles de rutina. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que los problemas auditivos pueden aparecer desde edades tempranas y generar consecuencias duraderas si no se identifican a tiempo. Escuchar música a alto volumen, usar auriculares por períodos prolongados, exponerse a ruidos intensos o no tratar infecciones de oído son factores que dañan el oído interno, una estructura que no se regenera.

Según la OMS, más del 60 % de la pérdida auditiva en niñas, niños y adolescentes podría prevenirse con medidas simples: reducir la exposición al ruido, regular el volumen de los dispositivos, realizar controles auditivos y consultar ante síntomas persistentes. Actuar temprano es clave, ya que muchas hipoacusias pueden tratarse o compensarse si se detectan a tiempo.

La hipoacusia no tratada no solo dificulta oír. También se asocia con aislamiento social, ansiedad, tristeza persistente y deterioro cognitivo, es decir, problemas para pensar, recordar y mantener la atención. Estudios recientes señalan que proteger la audición y tratar la pérdida auditiva forma parte de una estrategia de cuidado integral del cerebro y de la calidad de vida en todas las etapas.

El mensaje es claro: el cuidado del oído no empieza cuando aparecen las dificultades, sino mucho antes. Integrar la salud auditiva a la atención primaria y a los hábitos diarios es una inversión silenciosa, pero poderosa, para el bienestar futuro.

Fuentes
– Organización Mundial de la Salud. Informe sobre pérdida auditiva y prevención.
– ACHIEVE Study. Hearing Loss and Dementia: Fast Facts.