Una correcta higiene bucal no solo protege los dientes: usar hilo dental todos los días podría ayudar a disminuir el riesgo de más de 50 enfermedades asociadas a la inflamación crónica. La clave está en prevenir la enfermedad periodontal, un proceso que puede impactar en todo el organismo.
La evidencia científica refuerza una idea cada vez más clara: la salud bucal está estrechamente vinculada con la salud general. Según informó TN, distintos estudios señalan que la enfermedad periodontal —inflamación o infección de las encías— puede favorecer el desarrollo o agravamiento de múltiples patologías sistémicas.
Cuando restos de comida quedan entre los dientes, las bacterias proliferan y forman placa bacteriana. Si no se elimina correctamente, las encías se inflaman y esos microorganismos pueden ingresar al torrente sanguíneo, generando un estado de inflamación persistente. Este mecanismo ha sido asociado a enfermedades cardiovasculares, diabetes, deterioro cognitivo, artritis y trastornos digestivos, entre otras condiciones.
Una revisión científica publicada en la base de datos de PubMed Central describe cómo la inflamación periodontal sostenida puede influir en enfermedades cardíacas, endocrinas y metabólicas, debido al impacto sobre vasos sanguíneos y órganos (PMC10199803).
El cepillado, aunque fundamental, no logra limpiar completamente los espacios interdentales. Allí es donde el hilo dental cumple un rol preventivo clave: elimina la placa bacteriana en zonas donde comienza el proceso inflamatorio.
En la práctica diaria, los especialistas recomiendan cepillarse al menos dos veces por día y usar hilo dental una vez al día. Este hábito sencillo reduce la inflamación bucal y podría disminuir el riesgo de complicaciones sistémicas a largo plazo.
Cuidar las encías no es solo una cuestión estética: es una estrategia de prevención integral.
Fuentes: TN; PubMed Central







