Ortosomnia: cuando obsesionarse con “dormir bien” termina quitando el sueño

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El uso constante de relojes inteligentes y pulseras que miden el descanso dio lugar a un nuevo fenómeno: la ortosomnia, una preocupación excesiva por dormir bien que, paradójicamente, empeora la calidad del sueño y puede convertirse en la antesala del insomnio.


Dormir bien se volvió un objetivo casi obligatorio. En ese camino, la tecnología sumó aliados… y también nuevos problemas. La ortosomnia describe una conducta cada vez más frecuente: la obsesión por controlar el sueño a través de dispositivos que registran horas dormidas, despertares y fases del descanso, aun en personas que no tenían insomnio previo.

Según publicaciones científicas y reportes clínicos, esta vigilancia permanente genera ansiedad, eleva el estado de alerta y dificulta el inicio y el mantenimiento del sueño. Quienes la padecen suelen experimentar dificultad para dormirse, despertares nocturnos, levantarse antes de lo deseado y una persistente sensación de no haber descansado, incluso después de pasar varias horas en la cama.

La ortosomnia no es un trastorno del sueño en sí, pero puede desencadenar insomnio, ya que la preocupación constante por los números y métricas aumenta la activación mental y rompe el equilibrio natural del descanso. En lugar de escuchar al cuerpo, la persona comienza a confiar más en los datos del dispositivo que en su propia percepción.

Para prevenirla, los especialistas recomiendan sostener horarios regulares, reducir el uso de pantallas al menos una hora antes de acostarse, cenar liviano, preparar un ambiente tranquilo y utilizar los dispositivos solo como una referencia general, sin depender de sus registros. Si el cansancio diurno persiste, consultar con un profesional de la salud permite ordenar hábitos y evitar que el problema se cronifique.

Fuentes:
TN Salud; Journal of Clinical Sleep Medicine (American Academy of Sleep Medicine); Baby Sleep Science.