jueves, octubre 1, 2026
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Tres rutinas fáciles de 5 minutos para adultos mayores

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pareja de adultos mayores haciendo ejercicio

Mantenerse activo después de los 65 años es más fácil de lo que pensás. Con estas tres tandas sencillas y seguras de solo 5 minutos cada una, ganarás fuerza, mejorarás el equilibrio y cuidarás tus articulaciones sin salir de casa


La clave para sumar años a la vida y vida a los años es la constancia a través de movimientos sencillos, seguros y adaptados a las posibilidades de cada uno.

Estas tres rutinas rápidas de solo 5 minutos son ideales para cuidar tus articulaciones y mejorar tu energía diaria.

Pasar mucho tiempo sentado o inactivo acelera la pérdida de masa muscular y debilita los huesos.

Dedicar solo 5 minutos por día a mover el cuerpo genera beneficios inmediatos para tu salud:

  • Mejora el equilibrio: reduce drásticamente el riesgo de caídas y tropiezos en el hogar.
  • Protege la autonomía: ayuda a mantener la fuerza necesaria para agacharte, levantarte y vestirte sin ayuda.
  • Alivia dolores: el movimiento suave lubrica las articulaciones y reduce las molestias de la artrosis.

Elegí la que más te guste para arrancar el día o realizá una diferente cada mañana. Solo necesitás una silla firme y ropa cómoda.

1. Rutina de Pilates en silla para la flexibilidad

Esta secuencia ayuda a estirar la columna y mejorar la postura sin sobrecargar las rodillas ni la espalda baja.

Paso 1 (Rotación lado a lado)

Sentado, con los pies totalmente apoyados en el piso, glúteos en contracción, espalda derecha, hombros y cuello relajados (A).

Llevá un hombro hacia atrás rotando el tronco hacia un lado. Mantené los glúteos apoyados y contraídos sin despegarlos de la silla (B).

Llevá el hombro contrario hacia el otro lado manteniendo la misma postura (C).

Volvé a la posición inicial y relajá. Repetí la rotación lado a lado hasta completar 1 minuto de ejercicio.

Paso 2 (Extensión de columna)

Sentado, con los pies totalmente apoyados en el piso, glúteos en contracción, espalda derecha, hombros y cuello relajados. Llevás los brazos extendidos hasta la altura de tus hombros (A).

Tomá aire profundamente mientras subís los brazos extendidos hacia el techo. Contá hasta tres manteniendo la posición (B).

Exhalá lentamente bajando los brazos despacio hasta la posición inicial (C).

Repetí la extensión de columna hasta completar 2 minutos de ejercicio. Si te cuesta sostener los brazos extendidos a la altura de los hombros, podés bajarlos unos segundos entre extensión y extensión.

Paso 3 (Torsión suave)

Inhalá lenta y profundamente por la nariz, mientras estirás un brazo hacia arriba por encima de la cabeza. Apoyá la mano del brazo contrario sobre la rodilla de tu pierna contraria para mantener el equilibrio (A). Sentí cómo se estira el tronco desde la cintura. Mantené la extensión entre 3 y 5 segundos.

Exhalá despacio por la boca, volviendo al centro con las manos apoyadas sobre tus piernas, la espalda derecha, el cuello relajado (B).

Cambiá de brazo y repetí hacia el lado contrario. Al llegar al final de la extensión, mantené la cintura y los brazos estirados de 3 a 5 segundos (C).

Repetí la torsión suave a cada lado hasta completar 2 minutos de ejercicio.

2. Rutina de Pilates en silla para piernas fuertes

Fortalecer las piernas es el mejor escudo para proteger tu cadera y caminar con seguridad.

Paso 1 (Extensión de piernas)

Sentado, con las piernas extendidas hacia adelante y los talones apoyados en el piso, las manos en la nuca y el cuello relajado (A).

Elevá las piernas sin despegar las manos de la nuca y con los abdominales contraídos. Mantené las piernas elevadas de 3 a 5 segundos y relajar (B).

Volvé a la posición inicial bajando lentamente las piernas hasta apoyar los talones en el piso. No desarmes la postura de los brazos (C).

Contá hasta 3 y volvé a empezar. Repetí las extensiones hasta completar 2 minutos de ejercicio.

Paso 2 (Extensión combinada)

Apoyá una mano sobre el muslo de una pierna y mantenela en esa posición. Levantá la pierna contraria hasta que quede recta. Una vez alcanzada la elevación y extensión de la pierna, estirá el brazo de ese mismo lado hacia adelante en paralelo a la pierna extendida (A). Mantené 3 a 5 segundos la posición.

Bajá la pierna y el brazo extendidos y repetí la misma secuencia con el lado contrario (B) manteniendo nuevamente la posición en paralelo de brazo y pierna durante 3 a 5 segundos.

Bajá la pierna y el brazo extendidos y repetí las extensiones alternando uno y otro lado hasta completar 2 minutos de ejercicio.

Paso 3 (Flexión de pies):

En posición inicial con los pies totalmente apoyados en el piso, elevá ambos talones a la vez, contrayendo pantorrillas. Mantené los talones arriba durante 3 a 5 segundos y relajá (A y B).

Volvé a apoyar ambos pies en el piso y elevá puntas arriba dejando solo los talones apoyados. Sentí cómo estiran las pantorrillas. Mantené las puntas de pies arriba de 3 a 5 segundos y relajá.

Repetilo de forma pausada alternando talones y puntas por 1 minuto.

3. Rutina de marcha estática para el corazón

Si el clima no te permite salir a caminar, podés activar tu circulación desde el living de tu casa.

Parate detrás de una silla firme y apoyá tus manos en el respaldo para no perder el equilibrio. Comenzá a marchar en el lugar, levantando las rodillas de manera alternada a una altura que te resulte cómoda.

Mantené un ritmo suave y constante durante 5 minutos seguidos. Recordá respirar con normalidad y no contener el aire.

¡Atención! Recordá oír las señales de tu cuerpo. El ejercicio debe sentirse como un estímulo saludable, nunca debe causar dolor agudo ni mareos. Si sentís alguna molestia, detené la actividad y consultá con tu médico de cabecera.

Llegar a la tercera edad con energía, fuerza y autonomía no es una cuestión de suerte, sino el resultado de los pequeños hábitos que elegimos cada día. Dedicarle solo 5 minutos a tu cuerpo es el primer paso para transformar tu calidad de vida.

¿Te animás a arrancar hoy mismo con alguna de estas rutinas? Compartí esta nota con tus amigos, tu pareja o tu familia y armen su propio grupo de movimiento en casa.

En el marco del Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra cada 1 de octubre, reafirmamos nuestro compromiso con la construcción de una sociedad más inclusiva, justa y respetuosa. Valorar su experiencia, garantizar el pleno ejercicio de sus derechos y promover un envejecimiento activo no es solo un deber social, sino la base para un futuro más humano y enriquecedor para todas las generaciones.