Cáncer de cuello uterino: qué es, cómo se detecta y cuál es su tratamiento

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Es el cuarto cáncer más diagnosticado entre las mujeres a pesar de que se puede prevenir. El virus del papiloma humano (VPH) es su causa principal. De qué se trata y cuáles son las medidas más exitosas para reducir el riesgo


El cáncer es una enfermedad en la cual las células del cuerpo se multiplican sin control. Cuando comienza en el cuello del útero se llama cáncer cervicouterino, cáncer de cérvix o cáncer del cuello del útero.

Por lo general progresa lentamente. Antes de que se forme, las células del cuello uterino pasan por cambios (displasia) hasta que aparecen células anormales en el tejido del útero. Con el tiempo, las células anormales se vuelven cancerosas, se multiplican y se diseminan a partes más profundas del cuello uterino y áreas que lo rodean.

En mujeres el cáncer de mama fue el de mayor impacto (15,9/100.000 mujeres), seguido por el cáncer de pulmón (8,5/100.000), colorrectal (8,4/100.000), cervicouterino (7,3/100.000), y páncreas (5,4/100.000).

FACTORES DE RIESGO

La infección por VPH persistente (Virus de Papiloma Humano) es el principal factor de riesgo. Este virus, que se contagia por contacto sexual, en la mayoría de las mujeres puede ser combatido exitosamente y en algunas conduce al cáncer.

El riesgo aumenta en mujeres que tienen relaciones sexuales desde muy joven o en aquellas que tienen diversas parejas sexuales.

También aumenta el riesgo si, además:

  • Das a luz a muchos hijos.
  • Fumás cigarrillos.
  • Tomás anticonceptivos orales hace mucho tiempo.
  • Tenés edad avanzada.

SEÑALES

Aunque no suele presentar signos en su etapa temprana, puede detectarse al comienzo durante los exámenes de rutina (ver Diagnóstico).

Otras veces los síntomas incluyen:

  • Sangrado vaginal incluso después de una relación sexual.
  • Secreción vaginal fuera de lo común.
  • Dolor pélvico o durante las relaciones sexuales.

Frente a la presencia de cualquier síntoma, consultá con tu ginecólogo/a.

DIAGNÓSTICO

Las mismas pruebas que permiten diagnosticar este cáncer son las que deben realizarse una vez al año desde el primer examen ginecológico (a partir de la primera relación sexual o a más tardar a los 21 años). Estas son:

  • Colposcopía: examen del cuello uterino que permite identificar imágenes benignas o no. Si es necesario se puede solicitar una biopsia para tener un diagnóstico de certeza.
  • Papanicolaou (Pap): toma de flujo vaginal a partir del cual se estudian las células superficiales. No es doloroso.

Si los resultados del Pap indican la presencia de ciertas células anormales se realiza la prueba del virus del papiloma humano.

TRATAMIENTO

Existen diferentes estrategias terapéuticas. Su uso depende de cada mujer y del estadio de enfermedad:

  • Estadio 1: el cáncer se formó y se encuentra solo en el cuello uterino.
  • Estadio 2: el cáncer se diseminó a los dos tercios superiores de la vagina o al tejido que rodea el útero.
  • Estadio 3: el cáncer se diseminó al tercio inferior de la vagina o a la pared pélvica, causó problemas de riñón o afectó ganglios linfáticos.
  • Estadio 4: el cáncer se diseminó fuera de la pelvis, al revestimiento de la vejiga o del recto o a otras partes del cuerpo.

Las cinco principales acciones terapéuticas incluyen:

  1. Cirugía: extirpación del cáncer en una operación.
  2. Radioterapia: rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que se multipliquen.
  3. Quimioterapia: medicamentos para interrumpir la formación de células cancerosas ya sea mediante su destrucción o al impedir su multiplicación.
  4. Terapia dirigida: medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales.
  5. Inmunoterapia: sustancias elaboradas por el cuerpo o producidas en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer.

Se estima que cada año se diagnostican en nuestro país alrededor de 4.500 casos nuevos y 2.300 mujeres mueren a causa de esta enfermedad.

PREVENCIÓN

Además de la consulta ginecológica y los estudios anuales, la Organización Panamericana de la Salud recomienda:

  • Niñas entre 9 y 14 años que no iniciaron su vida sexual: aplicación de la vacuna que previene la infección por el VPH.
  • Mujeres entre 30 y 49 años: pruebas de detección temprana del VPH al menos una vez en la vida.

El Programa Nacional de Prevención del Cáncer Cervicouterino contempla estas medidas y los exámenes regulares para prevenir y detectar las lesiones precancerosas y tratarlas antes de que se malignicen.

El cáncer cervicouterino se puede tratar de manera efectiva si se detecta en etapas tempranas. Cada 26 de marzo se conmemora el Día Mundial de Prevención del Cáncer del Cuello Uterino para difundir este importante mensaje, concientizar a las mujeres y reducir los casos de una enfermedad que cuenta con valiosas herramientas de prevención y diagnóstico.

FUENTES:

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